lunes, 23 de abril de 2018

Disciplina positiva o cómo educar con afecto y firmeza

Este paradigma propone que los adultos trabajemos en nosotros mismos para llegar de una forma más compasiva a los niños.

Abordar en pocas palabras qué es disciplina positiva es un gran desafío para mí. Lo intento y quedo a disposición en comentarios para seguir conversando. Las historias de los niños, relatadas por los adultos, pasan de los tintes más tiernos a los más abrumadores. No hay educador que no vea empañadas sus relaciones con la infancia, de manera más o menos asidua. En ocasiones, incluso, nos vemos en el centro de un remolino sin saber cómo vamos a salir del enredo. Educar no es fácil.
La disciplina positiva tampoco es sencilla, sin embargo, es cautivadora. El inmenso valor que posee es que no asegura que los niños vayan a hacer siempre lo adecuado, pero sí que nosotros, los educadores, estaremos trabajando de tal manera que los chicos puedan tomar las mejores de sus decisiones.
Echar la vista atrás nos da raíces, la disciplina positiva se gesta a partir de la Psicología Individual (Adler y Dreikurs). Jane Nelsen y Lynn Lott releyeron la obra de estos hombres, transformaron y dieron vida a esta mirada distinta de la educación que ya hace muchos años acuñaba Dreikurs como democrática.
Se trata de un paradigma que descarta el miedo a la hora de manejar el poder en las relaciones, que descarta los métodos punitivos y que pone el acento en dos grandes fuerzas generativas, inmensas e inagotables en beneficios: la confianza y el afecto. Tenemos miedo cuando los niños desobedecen, cuando se llenan de furia, cuando no saben, cuando no pueden… y abordamos la inseguridad natural de los niños con herramientas muy eficaces a corto plazo (castigamos, humillamos, avergonzamos, chantajeamos), ilusoriamente pensamos que también son capacitadoras.

¡Niños listos para moverse en este mundo!.

A la furia de los chicos (lógica porque sólo son niños y sus mentes inmaduras) se suma la del educador; y ésta es la gran trampa en las relaciones humanas. Los niños empiezan a experimentar desde su primera infancia una gran cantidad de furia. Es nuestra reacción inmediata a los problemas de convivencia. Y acaban concluyendo que los entrenadores de vida, ésos que se supone que tienen la ciencia para mostrar cómo funcionar en el mundo, son poco o nada confiables.
Se valoran las actuaciones infantiles en función de las consecuencias y se anula la voluntad del chiquillo, bien con castigos, bien con premios, para asegurar que no vuelva a suceder. Esto es lo que está estandarizado, tanto que hasta algunos especialistas también se apoyan en estos fundamentos de la mera corrección y el control a través de la amenaza, el miedo, la culpa y el soborno.
Las alternativas con que cuentan los niños para seguir logrando la irrenunciable conexión con el adulto (que es sinónimo de supervivencia), se decantarán por lucha, evitación o inhibición de las conductas. Así van apareciendo los efectos devastadores de la etiqueta, de la revancha, de la rebeldía, del retraimiento, de la insuficiencia…
El problema que tiene el niño es el adulto, con lo que sus respuestas de estrés a las situaciones conflictivas de la vida cotidiana se dejan sin abordar eficazmente, de una manera humanizada.
El problema (mal comportamiento), que nosotros vemos, es la solución que busca el niño a otro problema (que no vemos). Los niños no están haciendo las cosas a propósito, están resolviendo un problema de conexión, un problema de estrés. ¿Cómo respondemos a la solicitud de ayuda que es el mal comportamiento?.
¡Sólo soy un niño!.
Niños inseguros relacionándose a través del miedo.

Un nuevo enfoque.

La disciplina positiva muestra una manera de organizar la vida y de mejorar el trato humano. Nos ayuda a entender la naturaleza infantil, nos prepara para esa revisión íntima y profunda de qué educador estamos siendo. Con la conciencia, cada cual decidirá si necesita cambiar algo y cómo lo quiere modificar.
Entendemos que el respeto, la cooperación, la resolución de problemas a través de procesos afectivos y efectivos son capacidades imprescindibles como equipaje para transitar los caminos de la vida personal e interpersonal.
Y también podemos asegurar que es menos probable que todas estas habilidades se desarrollen sin experiencias vitales en las que los progenitores y maestros no sean modelo de aquello que se les exige a los niños.
¿Cómo podrán saber cómo se hace?. ¿Cómo se aplica en la vida real la comprensión, la escucha, llegar a acuerdos, respetar pautas, responsabilizarse de las decisiones?.
Lo que dice nuestra lengua no es lo mismo que lo que dicen nuestras actuaciones; lo que hacemos es casi determinante en la plantilla de vida que construye la infancia formándose a nuestro lado. Más allá del impulso de la mera corrección y el control nuestra propuesta es decidir cómo queremos usar el poder de educador.
El autoritarismo tiene como base el temor del adulto por controlar el mal comportamiento. A la larga no funciona, los chicos acaban con patrones de rebeldía o sumisión. Personas competitivas que imponen el poder de uno sobre el de los otros. Interacciones desequilibradas que resultan inestables y que invitan a la permanente lucha de poder.
La permisividad ha supuesto la reacción, el salto en el vacío en las relaciones educativas para huir del autoritarismo. Igualmente no resuelve y sin embargo deja una huella profunda en la autoestima infantil, en el desarrollo de su responsabilidad. Niños confusos, desorientados, que creen merecer todo sin hacer nada a cambio. A largo plazo, personas con sentimientos de incapacidad.

¿Cuál es tu estilo?.
  1. Los adultos tenemos mucho que ver en los problemas de conducta de los niños, no es cuestión de culpabilidad, se trata de responsabilidad.
  2. Cualquier escenario imaginable de convivencia necesita de firmeza, sí, y de amabilidad también ¡al mismo tiempo!.
  3. Eliminar el loco malabarismo, esta polaridad. Es posible cuando el educador toma conciencia de que la autoridad no se logra imponiendo la fuerza, dominando al otro y que la dignidad infantil debe quedar salvaguardada siempre. ¡Cuándo se portan mal, también!.
  4. ¡Crear entornos de respeto mutuo!.
Así, sí se asegura la conexión con la infancia, así sí es más probable la receptividad, que quieran escuchar, que puedan participar e involucrarse en los procesos de manejo de los errores, en las inseguridades, en la creación de límites…
Tu calma educadora es la que evita estados hipervigilantes en los niños y a partir de ella podrán ir desarrollando sus propias habilidades de regulación del estrés. Sin autorregulación no se aprende bien y los problemas de comportamiento disruptivo no disminuyen.
Si no quieres ordenar, pregunta; si quieres obtener colaboración, pídela con respeto.
Conexión y entornos libres de miedo o culpa. Este es el elixir en educación.
La dificultad está, no en los niños, sino en nosotros mismos que como educadores tenemos que mostrar y modelar lo que no aprendimos.
La disciplina positiva no es esencialmente un listado de tips para esta educación respetuosa. El inicio del proceso de acercamiento a esta filosofía es ese cambio del “foco”, es la revisión de la actitud con la que vemos, sentimos y hacemos educación. Es trabajar en nosotros mismos para llegar de una forma más compasiva a los niños. Y con esta base sólida de principios y valores crear estrategias y poner en funcionamiento herramientas, a veces tan sencillas como:
  1. Si no quieres ordenar, pregunta.
  2. Si quieres obtener colaboración, pídela con respeto.
  3. Si quieres alentar, pon tus frases en positivo, en negativo el cerebro las entiende peor y predisponen al enfrentamiento.
  4. Si quieres ser escuchado, cierra tu boca, no tengas la necesidad de que tu voz sea siempre la última que se escuche…
Así sí, tú puedes, es el momento de…
A educar también se aprende, mejorar las habilidades es posible.
Alienta, confía, orienta. ¡Somos la oportunidad de una sociedad que promueva relaciones respetuosas!.
*Marisa Moya. Maestra, Psicóloga y entrenadora en Disciplina Positiva.


PARA AMPLIAR:
PARA LA REFLEXIÓN Y DIÁLOGO EN FAMILIA:
  • ¿Qué hemos sacado en claro de este artículo y de sus enlaces para ampliar sobre "lo que es la Disciplina Positiva, cuáles son sus claves principales y cómo aplicarla para que sea efectiva"?.
  • Si hasta ahora no la hemos aplicado lo suficiente o no del todo bien ¿qué cambios necesitamos introducir en nuestro modo de educar para acercarnos a este modelo?.
  • Si acaso ya estamos en ello ¿qué conclusiones estamos obteniendo ya?, ¿qué diríamos a quienes deseen adoptar esta manera de educar?.
  • ¿Qué otras estrategias consideradas por nosotros como "disciplina positiva" señalaríamos y que no vienen aquí suficientemente explicadas?.

viernes, 13 de abril de 2018

15 consejos prácticos para evitar crear pequeños adictos a las pantallas

La adicción a las pantallas se está convirtiendo en un problema de primera magnitud.
Los efectos que las pantallas, ya sean tabletas, móviles, ordenadores o la televisión, pueden tener en los niños pueden ser nefastos. Las consultas de muchos neuropsicólogos y también de pediatras se están llenando de pequeños adictos. Los efectos pueden pasar de un mal humor constante y conductas violentas a diagnósticos de déficit de atención o hiperactividad.

Por ello, los pediatras están intentando concienciar a los padres de la importancia de limitar el consumo de estos medios digitales en sus hijos. Esta misma línea sigue Catherine L´Ecuyer, divulgadora de temas de educación y autora de bestseller como Educar en el asombro e Educar en la realidad. Y para ello, recoge y analiza en El País algunas de estas recomendaciones:
La Asociación de Pediatría Canadiense ha publicado recientemente sus recomendaciones respecto al consumo de medios digitales en edades tempranas. Se parecen mucho a las recientes de la Academia Americana de Pediatría. Es lógico, ya que los estudios sobre los que se apoyan ambas organizaciones son los mismos.
Las recomendaciones se articulan alrededor de cuatro ideas claves:

Limitar el tiempo de medios digitales para los niños de menos de 5 años:
1. Nada de consumo para los niños de menos de 2 años.
2. Menos de una hora al día para los niños de entre 2 y 5 años.
3. Nada de consumo una hora antes de ir a la cama.
4. Nada de consumo pasivo de pantalla en los parvularios (o sea, nada de películas comerciales).
5. Concretar tiempos libres de pantalla durante las comidas y durante el tiempo de lectura.

Atenuar los riesgos asociados con el consumo de medios digitales:
6. Controlar el contenido y estar, en la medida de lo posible, con el niño mientras consume pantalla.
7. Dar prioridad a contenidos educativos y adaptados a la edad de cada niño.
8. Adoptar estrategias educativas para la autorregulación, la calma y el establecimiento de límites.

Estar atento a la utilización de las pantallas:
9. Tener un plan (no improvisar) respecto al uso de las pantallas en el hogar.
10. Ayudar a los niños a reconocer y cuestionar los mensajes publicitarios, los estereotipos y otros contenidos problemáticos.
11. Recordar que demasiado tiempo dedicado a las pantallas deriva en oportunidades perdidas de aprendizaje (los niños no aprenden a través de la pantalla en esas edades).
12. Recordar que ningún estudio apoya la introducción de las tecnologías en la infancia.

Los adultos deberían dar el ejemplo con un buen uso de las pantallas:
13. Sustituir el tiempo de pantalla por actividades sanas, como la lectura, el juego exterior y las actividades creativas.
14. Apagar los dispositivos en casa durante los momentos en familia.
15. Apagar las pantallas mientras no se usan, evitar dejar la televisión “siempre puesta”.

En 2006 y en 2011, la Academia Americana de Pediatría ya había hecho recomendaciones parecidas, pero estaban basadas principalmente en investigaciones sobre el consumo de la televisión, ya que no había aún conjuntos de estudios concluyentes sobre el efecto de la tableta o del smartphone en la mente infantil. Este vacío temporal dio mucho que hablar. Dimitri Christakis, uno de los principales expertos mundiales en el efecto pantalla —y sobre cuyos estudios se basó la Academia Americana de Pediatría para emitir sus recomendaciones de 2006 y 2011—, se preguntó públicamente en 2014 si esas recomendaciones se aplicaban también a la tableta, dada su peculiar interactividad.

Más inconvenientes que beneficios entre los niños.

Su pregunta —que no se apoyaba en estudios, sino en su intuición personal— sembró la duda, y provocó la publicación de cientos de artículos en Internet que la interpretaban como una bendición de la tableta en el ámbito educativo. El argumento era que quizá no es lo mismo estar pasivamente sentado ante un televisor que estar jugando con la tableta. Los estudios no confirmaron su hipótesis. Hoy sabemos que los estudios no marcan diferencias sustanciales para esos dos medios antes de los 5 años, ya que el efecto pantalla tiene más inconvenientes que beneficios para esa franja de edad.
El consumo de pantalla por encima de lo recomendado por las principales asociaciones pediátricas en el mundo puede contribuir a un déficit de aprendizaje, a una pérdida de oportunidades de relaciones interpersonales, a la impulsividad, a la inatención, a la disminución del vocabulario, a problemas de adicción y de lenguaje. Y el etcétera es largo. La lógica es que la atención que un niño presta ante una tableta no es una atención sostenida, sino una atención artificial, mantenida por estímulos externos frecuentes e intermitentes. Quien lleva la rienda ante una tableta no es el niño, sino la aplicación del dispositivo, programada para enganchar al usuario.
En definitiva, hoy sabemos que los niños no aprenden a través de una pantalla, sino mediante la experiencia con lo real y a través de sus relaciones interpersonales con una persona sensible. Y los dispositivos, por muy sofisticados que sean sus algoritmos, carecen de esa sensibilidad. Porque la sensibilidad es profundamente humana.

La importancia de que los niños toquen, huelan, oigan y vean.

El cerebro humano está hecho para aprender en clave de realidad y los hechos nos indican que los niños aprenden a través de experiencias sensoriales concretas que no solamente les permiten comprender el mundo, sino también comprenderse a sí mismos. Todo lo que los niños tocan, huelen, oyen, ven y sienten deja una huella en su mente, en su alma, a través de la construcción de su memoria biográfica que pasa a formar parte de su sentido de identidad. En definitiva, los niños aprenden en contacto con la realidad, no con un bombardeo de estímulos tecnológicos perfectamente diseñados. Tocar la tierra húmeda o mordisquear y oler una fruta deja una huella en ellos que ninguna tecnología puede igualar.
Y eso de que perderán “el tren” u “oportunidades laborales” por no saber usar una tableta... Pues quizá ya es tiempo de que borremos esas arcaicas ideas de nuestras acomplejadas mentes de inmigrantes digitales. La tecnología está programada para la obsolescencia, como es lógico. Es ley de mercado. No nos engañemos, si nuestro hijo o nuestra hija aprende sin ayuda a manejar un smartphone en cinco minutos, no es porque nació nativo digital y por lo tanto sumamente inteligente, es porque los ingenieros que conciben y diseñan esos dispositivos son inteligentes inmigrantes digitales. Steve Jobs lo sabía porque los contrataba él, quizá por eso no dejaba a sus hijos usar el IPad. Y quizás por eso altos directivos de empresas tecnológicas de Silicon Valley mandan a sus hijos a una escuela que no usa pantallas.

El "trance digital".

No nos dejemos enredar por la idea de que “la mejor educación en el uso responsable de las tecnologías se hace adelantando la edad de uso”. Los estudios no respaldan esa hipótesis, que demasiadas veces nos presentan fundaciones y empresas educativas patrocinadas por entusiastas empresas tecnológicas. Es una lástima que el ámbito científico no tenga los recursos económicos suficientes para divulgar sus hallazgos, para competir contra los ilimitados presupuestos de marketing de las empresas tecnológicas y contra el “trance digital” que sufren algunas empresas educativas. Ese trance digital es contagioso y puede hacer perder la perspectiva a más de un padre, llevándoles a percibir un cambio tecnológico con una actitud de fascinación casi apocalíptica, que interpreta el cambio tecnológico como radicalmente determinante y revelador del futuro, como una condición sine qua non para el progreso de la educación de sus hijos.
Al ritmo actual de la obsolescencia tecnológica, esa tesis no es realista. Claro que es importante la tecnología, claro que mejora nuestra calidad de vida. ¿Quién se imagina conduciendo sin GPS y con mapas enormes de papel, siendo operado con tecnologías antiguas, buscando una dirección o planificando vacaciones sin Internet, o trabajando a diario sin un ordenador en condiciones?. No, no se trata de ser un nostálgico del papel. Sin embargo, la tecnología es útil y maravillosa en mentes preparadas para usarlas, no en mentes inmaduras que todavía no tienen capacidad de autocontrol, templanza, fortaleza y sentido de la intimidad. En un mundo con más pantallas que ventanas, la mejor preparación para el mundo digital siempre será la que ocurre en el mundo en tres dimensiones, en el mundo real.

PARA AMPLIAR O CONTRASTAR:

PARA LA REFLEXIÓN Y DIÁLOGO EN FAMILIA:
  • ¿Qué pensamos de los "15 consejos prácticos para evitar adicción a las pantallas en nuestros hijos"?.
  • ¿Cuáles de ellos estamos llevando ya a la práctica?, ¿cuáles nos cuestan más y por qué?.
  • ¿Qué otras estrategias estamos usando y que nos dan buenos resultados evitando así el uso abusivo de las pantallas?.
  • ¿Qué otras reflexiones o artículos sobre este tema recomendaríamos a las familias?.

martes, 3 de abril de 2018

Qué hacer si tiene retraso madurativo

Posted on 4 septiembre, 2017 by jesusjarque
“A nuestro hijo de 3 años le han diagnosticado retraso madurativo, qué puedo hacer, qué actividades me recomienda”. Esta es una consulta que recibo con mucha frecuencia por parte de familias afectadas. Por eso, en esta entrada voy a tratar de ofrecer una serie de orientaciones para responder a esa inquietud: Qué hacer si tiene retraso madurativo.

sábado, 24 de marzo de 2018

Habla de sexo con tus hijos

El consejo de un psicopedagogo: háblale de sexo a tus hijos o lo harán otros y les manipularán.
El sexo está en todas partes y suscita la curiosidad de los niños: se trata sólo de decidir quién se lo cuenta... y qué y cómo. Y deberían ser sus padres.
Enrique Chuvieco / ReL9 septiembre 2017

Todas las preguntas que pueden plantear los niños de corta edad sobre el sexo, y respuestas sencillas, concretas y prácticas, con la verdad por delante, adaptadas en su expresión a la mentalidad del pequeño: eso es lo que ofrece Pedro Pérez Cárdenas en La educación sexual de los hijos (Digital Reasons).

jueves, 15 de marzo de 2018

¿Urge la belleza, el asombro y la trascendencia en la educación?

Catherine L´Ecuyer explica por qué.
Catherine L´Ecuyer es una de las grandes divulgadoras en temas de educación en España, lo que le ha llevado incluso a asesorar al Congreso de los Diputados. En este momento su libro Educar en el Asombro va por la 21ª edición mientras que Educar en la Realidad ya alcanza la quinta, habiendo sido traducido a cinco idiomas. Esta canadiense madre de cuatro hijos y residente en Barcelona es una firme defensora del juego en los niños y critica que se les quiera convertir en adultos antes de tiempo. "Necesitan menos pantallas y más realidad", insiste.

Sus tesis son revolucionarias precisamente porque beben de las verdades de siempre. Y realizó este camino desde la empresa gracias a su experiencia como madre, pues la familia es una escuela de vida.
Religión en Libertad ha hablado con esta escritora, que además es católica practicante.

lunes, 5 de marzo de 2018

Primeras salidas nocturnas de tu hijo adolescente (y II)

Continuación del artículo sobre "Las primeras salidas nocturnas del hijo adolescente" que la CONCAPA (Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y padres de Alumnos) propone.
Era un decálogo de actuaciones de las que quedaban por describir cuatro más:

¿Por qué establecer límites horarios?.
En primer lugar, la existencia de los horarios tiene que ver con la necesidad de establecer normas y límites. Estos están dirigidos, como se exponía en el punto anterior, a garantizar la seguridad, el autocontrol y el manejo de una vida saludable del menor. Y, en última instancia, bien gestionados contribuirán a mejorar la eficacia educativa de la disciplina en su proceso de socialización.

sábado, 24 de febrero de 2018

Primeras salidas nocturnas de tu hijo adolescente (I)

La libertad y la autonomía son cualidades que el adolescente debe construir progresivamente respetando las normas y los acuerdos alcanzados con sus padres. Para planificar las primeras salidas nocturnas del hijo adolescente la CONCAPA (Confederación Católica Nacional de Padres de Familia y padres de Alumnos) propone un decálogo de actuaciones que en este blog vamos a subdividir en dos partes (para no hacer el artículo excesivamente largo):

jueves, 15 de febrero de 2018

10 claves de la educación del futuro

Poner límites, enseñar a escuchar y leer, ser perseverante... Leer libros, saber historia y literatura, entender el pasado... será clave, y nada desdeñable.
Olga R. Sanmartín, del diario El Mundo, ha acudido a Doha, Qatar, a la Cumbre Mundial sobre Innovación en la Educación, la famosa WISE Summit 2017 (www.wise-qatar.org/summit) que ha reunido una vez más a los mayores expertos en enseñanza del mundo entero.  

En esa cita ha quedado claro que ni la postmodernidad ni la capacidad de adaptarse o de innovar van a ser más importantes en las nuevas generaciones que habilidades clásicas como saber leer y entender lo que se lee, tener certezas firmes y valores éticos, reglas bien delimitadas y disciplina. Lo clásico sigue siendo eficaz, y en el siglo XXI, más global y tecnológico que nunca, se verá claramente. 
La periodista de El Mundo lo resume en 10 conceptos-clave que marcarán la educación eficaz.

lunes, 5 de febrero de 2018

Amar es más que un sentimiento

Jesús nos pide incansablemente que nos amemos entre nosotros como hermanos, que lo amemos a Él y que el amor sea la vara con la que midamos todas nuestras acciones. Teológicamente, el amor es una virtud y le llamamos “caridad” (cf CIC 1822). Sencillo en el papel pero no tan sencillo en la práctica. Sebastián Campos de Catholic-Link, nos da 15 consejos.

No es tarea fácil vivir todos nuestros “amores” de forma plena y entregada como se supone que debería ser idealmente. De hecho, nuestra relación de amor con Dios, muchas veces es completamente diferente a la que tenemos con nuestros hermanos y ésa es una de las piedras que nos lanzan los no creyentes y opositores al cristianismo, al decirnos hipócritas, personas que predicamos cosas que no vivimos. 

viernes, 26 de enero de 2018

Atentos a la infidelidad

Estos 10 consejos te ayudarán a estar en guardia y mejorar tu matrimonio.

"Reconocer cuáles son nuestras heridas emocionales y sanarlas, así como alimentar nuestro amor y con eso hacer más sólido nuestro vínculo es básico para prevenir que el cáncer de la infidelidad en nuestra pareja. Nutrir nuestro vínculo es básico para prevenir poner nuestros ojos, nuestro corazón -y luego algo más- en un tercero", explica Luz Ivonne Ream, en Aleteia.

miércoles, 17 de enero de 2018

5 peligros en el uso de las redes sociales

Los adolescentes, inmaduros y sedientos de atención y aprobación, tienen en las redes una herramienta poderosa y peligrosa.

BJ Foster, padre de dos hijos y director de contenidos de la web para padres AllProDad.com, ha elaborado un listado de 5 peligros que amenazan a los adolescentes en las redes sociales y que muchos padres no han tenido en cuenta.

"En lo que se refiere a tecnología y adolescentes, normalmente las cosas peligrosas que vienen a la mente son el 'sexting' [hacer circular fotos de desnudos propios o con contenido erótico], los depredadores online y el ciberabuso [acosar a alguien con amenazas e insultos por Internet o el móvil]". Todos son tremendamente dañinos, más comunes de lo que piensa la gente y "hay que hablar de ellos".

lunes, 8 de enero de 2018

Los cientos o miles de contactos nos hacen olvidar a los amigos y parientes

Nuestros cientos o miles de contactos nos hacen descuidar a amigos y parientes: 5 formas de evitarlo. Las conversaciones profundas de amistad, el trato personal frecuente... cada vez se dan menos.
Autor del presente artículo: P.J.Ginés

"Secuestrados por contactos inútiles, por personas que no nos interesan, por constantes wasaps, e-mails y mensajes de todo tipo y estilo, estamos descuidando nuestras verdaderas relaciones".
Así empieza el libro "Más amistades y menos likes" de Ferran Ramon-Cortés (Conecta), colaborador académico en ESADE y  director del Institut 5 Fars (www.5fars.com) sobre habilidades relacionales y comunicativas.
Igual que se extiende la conciencia en Occidente de que hay que tener menos cosas en casa, y menos ocupaciones, y tender a más simplicidad, lo mismo empieza a pasar con las relaciones.

martes, 19 de diciembre de 2017

Beneficios de una familia unida

Un estudio británico destaca los beneficios de una familia unida.
Señalan la ruptura familiar como la principal causa de los problemas de salud mental entre los niños.
El estudio ha sido realizado por Marriage Foundation tras analizar los datos de más de 10.000 madres con hijos de 14 años.

Varios estudios muestran los beneficios que suponen para los hijos el crecer con un padre y una madre, así como el que sean parte de una familia unida. Ahora, un nuevo informe que utiliza una muestra de casi 11.000 madres con hijos de 14 años y que acaba de ser publicado confirma estos datos.
La principal conclusión a la que llega The Marriage Foundation tras analizar los datos de Millennium Cohort Study es que la ruptura familiar es la principal causa de la salud mental infantil en Reino Unido.
De este modo, más de un tercio (36%) de los adolescentes cuyos padres se habían separado/ divorciado habían reportado una mala salud mental, mientras que este porcentaje disminuía hasta el 22% entre cuyos padres estaban juntos.

domingo, 10 de diciembre de 2017

"A todos mis amigos sus padres se lo permiten"

10 frases que oyen los padres que saben decir "no".

Los niños de familias con autoridad se quejan cuando ven que a otros niños se les permite todo... pero no hay que ceder. 

viernes, 1 de diciembre de 2017

Epidemia de FOMO

Todo empieza con un brutal y repentino ataque de envidia. Después se forma un nudo en la garganta, que baja hasta el estómago y se ata a los intestinos. La persona se siente deprimida, triste, inútil… hasta que finalmente se hunde en el abatimiento, irritada con todo el mundo y en particular consigo misma.

Es una nueva epidemia: el “FOMO”.