sábado, 10 de junio de 2017

7 errores a evitar

Si usted es un padre y está preocupado por la educación de su hijo, bienvenido al club. ¿Cómo podemos saber que la educación que están recibiendo es la mejor?.
Existen algunos errores comunes que muchos padres cometemos y que pueden causar que nuestros hijos no estén bien preparados para enfrentar los desafíos de la vida con éxito. En éste artículo se describen 7 de los errores más comunes que los padres cometemos (si bien no todos sí algunos) y que aplacan el espíritu emprendedor (que es en lo que aquí nos vamos a centrar) en nuestros hijos.
  1. No reconocer sus fortalezas.
  2. No respetar la individualidad de los hijos.
  3. Hacer todo por ellos.
  4. Evitar que cometan errores.
  5. No fomentar el amor al aprendizaje.
  6. No apoyarlos con mentores idóneos.
  7. No apoyarlos con los medios específicos que ellos necesitan.
Todo padre desea que sus hijos tengan éxito en la vida. Muchos de ellos hacen grandes sacrificios para brindarles una educación idónea que les entregue los conocimientos y las herramientas necesarias para triunfar en la vida.
Sin embargo, ¿cómo podemos saber que la educación que están recibiendo es la mejor?. ¿Tenemos que esperar hasta que sean adultos para tener la certeza de que hemos cumplido una buena labor en ellos?.
Estas son preguntas que todo padre se hace en algún momento. Ser un buen padre es uno de los mayores desafíos de la vida adulta. A pesar de esto, somos educados para enfrentar muchas pruebas en la vida, pero nadie nos prepara para la paternidad.
Muchos padres delegan la función de educar a sus hijos a las instituciones educacionales y ya no se esfuerzan en cumplir con lo que sólo ellos pueden lograr en la vida de sus hijos: educarlos para una vida de éxito.
La falencia más grande de éste estilo de educación, que yo llamo la "educación de rebaño", es que daña el espíritu emprendedor de sus hijos y los convierte en adultos que fácilmente adoptan una actitud pasiva hacia la vida. Están bien preparados para recibir instrucciones y para seguir órdenes, pero no han desarrollado adecuadamente su creatividad y les resulta difícil emprender algo por su propia cuenta.
A continuación nombro 7 de los errores más comunes que los padres cometen que aplacan el espíritu emprendedor en sus hijos.

1.- No reconocer las fortalezas de sus hijos.

Uno de los más grandes errores que los padres cometen inconscientemente con sus hijos es el de obligarlos a amoldarse al prototipo de alumno estrella de las instituciones educacionales. Creen que sus hijos, al sacar buenas notas en el colegio, tienen asegurado el éxito para el futuro.
A pesar de que un buen rendimiento escolar es positivo, debemos siempre tener en mente que la escuela con sus nuevas corrientes pedagógicas emanadas del Plan Bolonia vive muy centrada en las llamadas Competencias Clave (antes llamadas Competencias Básicas) y que tiene similitud con las llamadas Inteligencias Múltiples; sin embargo no se corresponden exactamente y, sin embargo, debiera haber una correlación lo más exacta posible de manera que se garantizara no la domesticación del alumnado a las directrices utilitaristas del Plan Bolonia pensado desde la óptica empresarial sino el desarrollo integral de las personas (no deja de ser sorprendente, por ejemplo, que la antigua Competencia Natural haya desaparecido y que podía corresponderse con la Inteligencia Natural-Ecológica). Si un niño o niña no ve desarrolladas y potenciadas todas sus inteligencias por igual (no hablo de "competencias" cuyo término tiene claras connotaciones economicistas) va a ver infravaloradas sus fortalezas individuales y no van a ser desarrolladas; al menos que los padres las reconozcan y las fomenten.

2.- No respetar la individualidad de sus hijos.

Cada niño es diferente y único. Además de tener talentos y habilidades diferentes, cada persona tiene un llamado diferente. Según la Biblia, hay un propósito para cada persona. No estamos aquí porque sí ni para nada.
Todo padre debe ayudarles a sus hijos a encontrar dicho propósito, aunque sea diferente al que ellos se imaginaron para sus hijos. Si su hijo tiene intereses no tradicionales que le parecen poco prometedoras para su futuro, le sugiero que estudie biografías de personas famosas que han tenido éxito en la vida. La gran mayoría de ellos emprendieron en áreas novedosas que muchas veces le parecieron una locura a sus pares.
Si su hijo se sale de los esquemas y demuestra intereses en áreas no tradicionales, piénselo bien antes de criticarlo.

3.- Hacer todo por ellos.

Muchos padres cometen el error de no darles suficientes responsabilidades a sus hijos. Hacen todo por ellos y no se toman el tiempo para discipular a sus hijos en los quehaceres de la vida diaria. El resultado es que los hijos se sientan incapaces de enfrentar los desafíos cotidianos de la vida, ya que fueron entrenados a depender de otras personas.
Usted se asombraría de lo que es capaz de hacer su hijo, aunque sea un niño, si tan sólo le delega algunas responsabilidades. Además de enseñarle importantes habilidades para la vida, les aumentará su autoestima, ya que ellos verán que usted deposita confianza en ellos.

4.- Evitar que cometan errores.

Con muy buenas intenciones, los padres tratan de proteger a sus hijos de tomar decisiones erróneas. Prefieren intervenir antes de verlos sufrir las consecuencias de una mala decisión.
Aquí es donde todo padre debe usar su sentido común. Dentro de un marco de seguridad preestablecido, es importante que usted le permita a sus hijos cometer un error y sufrir las consecuencias por ello. Un niño al cual nunca le fue permitido cometer errores y no aprendió a asumir las consecuencias de sus decisiones, nunca se va a atrever a emprender algo nuevo. El temor a cometer un error va a ser demasiado grande.
Tenemos que enseñarles a nuestros hijos que los errores son parte de la vida, que hay que aprender de ellos y luego hacer un nuevo intento.

5.- No fomentar el amor al aprendizaje.

Tanto pedagogos como padres creen que el proceso de aprendizaje necesariamente tiene que ser forzado y que sólo se puede lograr que el niño aprenda si se ejerce cierta presión sobre él.
Sin embargo, esto sólo es el caso en que el adulto dicte la materia que el niño debe aprender. Si les damos mayor libertad y les permitimos elegir el tópico de estudio de acuerdo a sus intereses, es mucho más probable que un niño disfrute de lo que aprenda.
De ésta manera se está fomentando una característica clave de un emprendedor: la de saber investigar y aprender por su propia cuenta.

6.- No apoyarlos con mentores idóneos.

Cada niño llega a un punto en el cual debe desarrollar sus habilidades distintivas con un mentor idóneo. Los padres deben tomar cuidado al escoger dicho mentor, ya que debe:
  1. Ser una persona que inspire al niño a desarrollar sus fortalezas.
  2. Ser un ejemplo para él.
  3. Tener un intachable carácter moral.
7.- No apoyarlos con los medios específicos que ellos necesitan.

Fuera del mentor, su hijo también va a necesitar herramientas específicas para desarrollar sus habilidades individuales. Es mejor evaluar bien las cosas que les proporcionamos y diferenciar lo accesorio de aquellas herramientas valiosas que van a fomentar sus fortalezas específicas. De esta manera va a ayudarles a desarrollar su espíritu emprendedor.

PARA AMPLIAR:

PARA LA REFLEXIÓN Y DIÁLOGO EN FAMILIA:
  • ¿Cuáles son, a nuestro juicio, los objetivos que debe perseguir una educación con espíritu emprendedor?.
  • ¿Tiene sentido que en un mundo tan competitivo como el actual y dominado por modelos de desarrollo económico capitalista tratemos de educar en valores como la solidaridad, al mismo tiempo que fomentamos la emprendeduría?. ¿Cómo conseguir ese equilibrio?.
  • ¿En qué y cómo ha de consistir realmente la educación en el espíritu emprendedor para que ésta busque el bien común y no el beneficio personal a costa del resto?.
  • ¿Cómo llevar a cabo en nuestra familia esta educación que, por una parte, fomente el espíritu emprendedor de nuestros hijos y, por otra parte, lo hagan desde el sentido de pertenencia y armonía con el entorno social y natural?.

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